Mantener una buena higiene personal puede parecer simple, pero muchas personas no conocen todos los pasos necesarios para cuidar su cuerpo de forma correcta. Las prácticas de higiene van más allá de ducharse cada día. Incluyen el lavado de manos, el cuidado de los dientes, la limpieza de las uñas y otras rutinas que protegen la salud.
La higiene personal es el conjunto de prácticas diarias que mantienen el cuerpo limpio y protegido contra virus, bacterias y enfermedades. Estas acciones previenen infecciones, eliminan malos olores y ayudan a sentirse mejor consigo mismo. Una persona con buenos hábitos de higiene tiene menos riesgo de enfermarse y se siente más segura en su vida social y profesional.
Los hábitos básicos de higiene son fáciles de seguir cuando se conocen bien. Lavarse las manos en momentos clave, cepillarse los dientes después de comer y bañarse regularmente son algunos ejemplos. Este artículo explica cada aspecto de la higiene personal y cómo aplicarlo en la vida diaria.
Conclusiones Clave
- La higiene personal previene enfermedades al eliminar gérmenes y bacterias del cuerpo
- Los hábitos básicos incluyen lavado de manos, baño diario, cuidado dental y limpieza de uñas
- Mantener una buena higiene mejora la salud física, la autoestima y las relaciones sociales
¿Qué es la higiene personal?

La higiene personal abarca todas las prácticas diarias que una persona realiza para mantener su cuerpo limpio y protegido de microorganismos dañinos. Estas rutinas incluyen desde el lavado básico hasta cuidados específicos de diferentes partes del cuerpo.
Definición y conceptos clave
La higiene personal se define como el conjunto de prácticas y hábitos que una persona adopta para cuidar y limpiar su cuerpo de forma regular. Estas acciones buscan eliminar la suciedad, gérmenes y bacterias que se acumulan durante las actividades diarias.
El concepto va más allá de simplemente verse limpio. Implica el control activo de factores que pueden afectar la salud física y mental de una persona. La suciedad y los microorganismos representan uno de los principales riesgos para desarrollar infecciones y enfermedades.
Las prácticas de higiene personal ayudan a mantener el cuerpo libre de contaminantes y agentes externos como virus y bacterias. También contribuyen al bienestar emocional, ya que una buena apariencia personal refuerza la autoestima y facilita las interacciones sociales.
Elementos y prácticas esenciales
Las prácticas básicas incluyen el baño diario, que permite limpiar todas las áreas del cuerpo y controlar los malos olores. El lavado de manos representa una de las medidas más efectivas, especialmente antes de comer, después de usar el baño y al regresar a casa.
El cuidado bucal requiere cepillarse los dientes después de cada comida durante aproximadamente 5 minutos. Esta práctica previene las caries y enfermedades dentales. El lavado del cabello elimina el polvo y la suciedad acumulada, aunque no es necesario hacerlo todos los días.
Otras prácticas importantes son:
- Limpieza de pies: Secarlos bien después del lavado para evitar hongos
- Cuidado de uñas: Mantenerlas cortas para reducir la acumulación de bacterias
- Higiene nasal: Usar pañuelos limpios y realizar lavados con agua de mar
- Limpieza de oídos: Secar bien las orejas sin introducir objetos
Diferencias por edad y género
Durante la infancia temprana, la higiene personal es responsabilidad directa de los padres y cuidadores. Los niños necesitan ayuda para bañarse, lavarse las manos y mantener sus uñas limpias hasta desarrollar las habilidades necesarias.
Los niños deben cambiar su ropa interior y exterior diariamente. También necesitan bañarse después de realizar actividades físicas para eliminar el sudor. Los adultos deben enseñarles la importancia de estos hábitos mediante el ejemplo y la práctica constante.
En el caso de las diferencias por género, las mujeres deben limpiarse desde adelante hacia atrás después de usar el baño para evitar infecciones. Los genitales requieren atención especial en ambos géneros para prevenir condiciones como la balanitis. Las necesidades específicas varían según la edad, siendo más supervisadas en niños y más autónomas en adultos.
Importancia de la higiene personal para la salud

La higiene personal actúa como un escudo protector contra enfermedades y contribuye al bienestar emocional de las personas. Sus beneficios se extienden desde la prevención de infecciones hasta la mejora de las relaciones interpersonales y el desempeño en el ámbito laboral.
Prevención de enfermedades
El lavado frecuente de manos elimina gérmenes y bacterias que causan infecciones respiratorias, gastrointestinales y cutáneas. Esta práctica simple reduce hasta un 50% el riesgo de contraer enfermedades comunes como resfriados y gripe.
La higiene bucal previene problemas que van más allá de la boca. Las bacterias acumuladas en los dientes pueden entrar al torrente sanguíneo y afectar órganos vitales como el corazón. El cepillado diario y el uso de hilo dental eliminan la placa bacteriana que causa caries y enfermedades de las encías.
El baño regular mantiene la piel como una barrera efectiva contra patógenos. La piel limpia evita infecciones por hongos, bacterias y parásitos que prosperan en ambientes húmedos y sucios. El cuidado de las uñas también es importante, ya que debajo de ellas se acumulan microorganismos que pueden transferirse fácilmente a los alimentos y otras superficies.
Las personas que mantienen buenos hábitos de higiene experimentan menos ausencias laborales y escolares por enfermedades infecciosas.
Impacto en la salud mental y autoestima
El cuidado personal diario funciona como un ritual que reduce el estrés y la ansiedad. Cuando una persona dedica tiempo a su higiene, envía señales positivas a su cerebro sobre su propio valor y autocuidado.
La sensación de estar limpio y presentable aumenta la confianza en situaciones sociales y profesionales. Las personas que se sienten bien con su aspecto físico muestran mayor seguridad al interactuar con otros y enfrentar nuevos desafíos.
El descuido de la higiene personal puede indicar problemas emocionales más profundos como depresión o ansiedad. Por el contrario, establecer rutinas de cuidado personal ayuda a crear estructura en la vida diaria y promueve una mentalidad positiva.
Los efectos psicológicos de mantener una buena higiene incluyen:
- Mayor autoestima y percepción positiva de uno mismo
- Reducción del estrés mediante rutinas de autocuidado
- Mejor estado de ánimo relacionado con sentirse fresco y limpio
- Sensación de control sobre la propia vida y bienestar
Beneficios sociales y profesionales
Las primeras impresiones en entornos laborales y sociales están fuertemente influenciadas por la apariencia personal y el cuidado. Las personas con buenos hábitos de higiene son percibidas como más responsables, organizadas y profesionales.
En el ámbito laboral, la higiene personal adecuada puede influir en oportunidades de ascenso y relaciones con colegas. Los empleadores valoran a trabajadores que proyectan una imagen cuidada y profesional.
Las relaciones interpersonales se fortalecen cuando existe respeto mutuo expresado a través del cuidado personal. El mal olor corporal o la falta de aseo pueden crear barreras en la comunicación y generar rechazo social involuntario.
El cuidado personal demuestra respeto hacia los demás en espacios compartidos. En entornos como oficinas, escuelas o transporte público, mantener una buena higiene contribuye al bienestar colectivo y crea ambientes más agradables para todos.
Principales hábitos de higiene personal

Los hábitos de higiene personal forman la base de una vida saludable y se practican a través de rutinas diarias simples pero efectivas. Estos incluyen acciones básicas como el lavado de manos, el aseo corporal y el cuidado bucal, junto con el uso adecuado de productos específicos para cada necesidad.
Rutinas diarias fundamentales
El lavado de manos es la práctica más importante para prevenir enfermedades. Debe realizarse con agua y jabón durante al menos 20 segundos, especialmente antes de comer, después de usar el baño y al llegar a casa.
El baño diario ayuda a eliminar bacterias, sudor y células muertas de la piel. Se recomienda usar agua tibia y jabón suave, prestando atención a zonas como axilas, pies y áreas íntimas.
La higiene bucal requiere cepillarse los dientes tres veces al día, especialmente después de las comidas. El uso de hilo dental elimina restos de comida entre los dientes donde el cepillo no alcanza.
El cambio diario de ropa interior y el uso de ropa limpia previene infecciones y malos olores. Las uñas deben mantenerse cortas y limpias para evitar la acumulación de suciedad y gérmenes.
Productos recomendados y su uso
Jabones y geles de baño: Los jabones neutros o con pH balanceado son ideales para el uso diario. Las personas con piel sensible deben elegir productos sin fragancias artificiales ni colorantes.
Productos para higiene bucal: La pasta dental con flúor protege contra las caries. El enjuague bucal complementa el cepillado pero no lo sustituye.
Desodorantes: Los desodorantes sin aluminio son más seguros para uso diario. Se aplican sobre piel limpia y seca para mayor efectividad.
Jabones íntimos: Estos productos deben tener pH neutro (entre 4.5 y 5.5) para no alterar la flora natural de las zonas genitales. No se recomiendan duchas vaginales internas.
Champú: La frecuencia de lavado depende del tipo de cabello. El cabello graso puede lavarse diariamente, mientras que el cabello seco requiere lavados menos frecuentes.
Errores comunes y cómo evitarlos
Compartir toallas, cepillos de dientes u otros artículos personales transmite bacterias y hongos entre personas. Cada miembro de la familia debe tener sus propios elementos de higiene.
El uso excesivo de productos antibacteriales elimina también las bacterias beneficiosas de la piel. El jabón común es suficiente para la limpieza diaria en la mayoría de los casos.
No secar bien el cuerpo después del baño crea ambientes húmedos donde proliferan hongos. Es importante secar completamente los espacios entre los dedos de los pies y los pliegues de la piel.
Lavarse las manos solo con agua no elimina gérmenes efectivamente. El jabón es necesario para romper la capa protectora de virus y bacterias.
El cepillado dental agresivo daña el esmalte y lastima las encías. Se debe usar un cepillo de cerdas suaves con movimientos circulares suaves durante dos minutos.
Higiene corporal: mejores prácticas para el cuidado del cuerpo

El cuidado adecuado del cuerpo requiere atención diaria a la limpieza de la piel y el cabello. Estas prácticas básicas eliminan gérmenes, previenen enfermedades y mantienen el cuerpo saludable.
Ducha y baño diario
La ducha diaria elimina el sudor, la suciedad y las bacterias que se acumulan en la piel. El agua tibia es la mejor opción porque limpia sin resecar. El agua muy caliente puede eliminar los aceites naturales de la piel.
Se debe usar un jabón o gel de baño suave. Los productos sin jabón funcionan bien para personas con piel sensible. Es importante limpiar todas las áreas del cuerpo, con especial atención a las axilas, los pies y las zonas íntimas.
El tiempo de ducha ideal es entre 5 y 10 minutos. Después de bañarse, se debe secar bien el cuerpo con una toalla limpia. La humedad entre los dedos de los pies y en los pliegues de la piel puede causar infecciones por hongos.
Cuidado de la piel y el cabello
La piel necesita limpieza e hidratación regular. Se debe aplicar crema hidratante después del baño cuando la piel todavía está húmeda. Las personas con piel seca necesitan productos más espesos con ingredientes como aceite de oliva o glicerina.
El cabello se debe lavar según su tipo. El cabello graso puede necesitar lavado diario, mientras que el cabello seco se lava cada 2 o 3 días. Un champú adecuado al tipo de cabello mantiene el cuero cabelludo limpio sin eliminar los aceites necesarios, siendo importante disponer de los productos de peluquería adecuados.
La exfoliación de la piel una o dos veces por semana elimina células muertas. El protector solar se debe aplicar diariamente en las áreas expuestas, incluso en días nublados. Las manos y las uñas requieren limpieza frecuente porque tocan muchas superficies durante el día.
Higiene de manos y uñas

Las manos limpias previenen la mayoría de infecciones comunes, y las uñas bien cuidadas evitan la acumulación de bacterias. Un lavado correcto y el mantenimiento regular de las uñas son prácticas básicas que protegen la salud.
Técnicas de lavado de manos
El lavado efectivo de manos requiere agua corriente templada y jabón. La persona debe mojar sus manos completamente antes de aplicar el jabón.
El proceso de frotado debe durar al menos 20 segundos. Se deben frotar las palmas entre sí, luego entrelazar los dedos para limpiar los espacios intermedios. Las puntas de los dedos se frotan contra la palma opuesta para limpiar debajo de las uñas.
Momentos clave para lavarse las manos:
- Antes y después de preparar alimentos
- Antes de comer
- Después de usar el baño
- Después de tocar superficies públicas
- Después de toser o estornudar
Se debe enjuagar bien con agua corriente para eliminar todo el jabón y la suciedad. El secado se realiza con una toalla limpia o papel desechable. Cuando no hay agua disponible, los desinfectantes con al menos 60% de alcohol son una alternativa efectiva.
Recorte y limpieza de uñas
Las uñas deben mantenerse cortas para reducir el espacio donde se acumulan gérmenes. El corte se realiza con un cortaúñas limpio y afilado, siguiendo la forma natural de la uña.
Un cepillo de uñas suave con agua jabonosa limpia eficazmente debajo de las uñas, existiendo kits para la limpieza de uñas recomendados . Esta limpieza debe hacerse durante cada lavado de manos, especialmente si las manos han estado en contacto con tierra o superficies sucias.
Las cutículas no deben cortarse porque protegen contra infecciones. Una crema hidratante o fortalecedor aplicado regularmente mantiene las uñas y la piel circundante saludables. Se recomienda evitar el esmalte de uñas permanente, ya que puede ocultar suciedad y bacterias, mientras que es mejor opción los esmaltes de uñas sin tóxicos.
Las uñas artificiales no son recomendables en entornos donde la higiene es crítica. Estas pueden albergar más bacterias que las uñas naturales.
Higiene bucal: salud desde la boca

El cuidado de la boca va más allá de tener dientes blancos. Una buena higiene bucal previene caries, enfermedad de las encías y permite hablar, masticar y sonreír sin problemas.
Cepillado y uso de hilo dental
El cepillado elimina la placa dental, una capa pegajosa de bacterias que se acumula en los dientes. Esta placa causa caries y enfermedades de las encías si no se retira a diario. Cada vez más, se desarrollan cepillos eléctricos con tecnologías innovadoras que aumentan la eficacia en la eliminación de la placa bacteriana, siendo la referencia más conocida Oral-B.
Técnica correcta de cepillado:
- Usar pasta dental dos veces al día
- Inclinar las cerdas hacia la línea de las encías
- Hacer movimientos circulares suaves, nunca frotar con fuerza
- Cepillar todos los lados de cada diente
- Limpiar la lengua para eliminar bacterias.
- También, se pueden utilizar colutorios o enjuages bucales para reforzar la protección y aumentar la eficiacia en la eliminación de las placas bacterianas. Recomendamos Lacer como una de las marcas de referencia.
El hilo dental limpia los espacios entre los dientes donde el cepillo no llega. Debe usarse diariamente para remover placa y restos de comida. Las personas con artritis pueden usar palillos dentales de plástico o madera como alternativa.
Cambiar el cepillo cuando las cerdas se desgasten mantiene la efectividad de la limpieza.
Prevención de enfermedades bucales
La placa que no se elimina se endurece y forma sarro debajo de la línea de las encías. Esto irrita las encías, causando que se pongan rojas, hinchadas y sangren fácilmente. Esta condición se llama gingivitis.
La gingivitis puede revertirse con cepillado y uso de hilo dental diario. Sin tratamiento, avanza a enfermedad periodontal, que causa dolor, sangrado al masticar, dientes flojos y pérdida dental.
Medidas preventivas clave:
- Visitar al dentista para chequeos regulares
- Beber agua con flúor
- Limitar dulces y bebidas azucaradas
- No fumar, ya que aumenta el riesgo de enfermedad de las encías
- Mantener una dieta balanceada
Las personas con diabetes o boca seca por medicamentos necesitan visitas dentales más frecuentes. El dentista puede aplicar tratamientos con flúor especiales según el riesgo de cada persona.
Higiene íntima: cuidados especiales según cada necesidad

La higiene íntima requiere atención específica según el sexo y las circunstancias personales. Las mujeres necesitan cuidados particulares durante la menstruación y para la zona vulvar, mientras que los hombres deben seguir prácticas específicas para la higiene genital.
Prácticas para mujeres: menstruación y cuidado vulvar
La zona vulvar requiere lavado externo con agua tibia y productos específicos de pH ácido entre 3.5 y 4.5. Nunca se deben realizar duchas vaginales porque eliminan las bacterias protectoras naturales.
Es suficiente lavar la zona íntima una vez al día. Durante la menstruación o después de hacer ejercicio, se puede lavar dos veces como máximo para no alterar la flora vaginal.
Durante el periodo menstrual, es necesario cambiar tampones y compresas cada 4-6 horas. Marcas como Ausonia y Evax ofrecen productos diseñados para diferentes flujos. La copa menstrual debe vaciarse cada 8 horas como máximo.
La ropa interior debe ser de algodón y transpirable. Se debe evitar permanecer con ropa húmeda después de sudar o bañarse. Los jabones corporales comunes no son adecuados porque tienen pH neutro, diferente al pH ácido que necesita la zona íntima femenina.
Prácticas para hombres: higiene genital
Los hombres deben lavar la zona genital diariamente con agua tibia y jabón suave. La limpieza debe incluir el pene, el escroto y la zona entre los muslos.
En hombres no circuncidados, es importante retraer el prepucio con cuidado para limpiar el glande. Esta área acumula esmegma, una sustancia blanquecina que puede causar mal olor e infecciones si no se limpia correctamente.
Después de orinar, se recomienda sacudir suavemente para eliminar gotas residuales. La ropa interior debe cambiarse diariamente y ser de materiales transpirables como el algodón.
Es importante secar bien toda la zona genital después del lavado. La humedad favorece el crecimiento de hongos y bacterias. Se debe prestar especial atención a los pliegues de la piel en el escroto.
Recomendaciones de productos para higiene íntima
Los productos de higiene íntima deben estar formulados específicamente para esta zona. Deben estar libres de fragancias, colorantes, parabenos, sulfatos y alcohol.
Productos para mujeres:
- Geles íntimos con pH ácido (3.5-4.5)
- Toallitas íntimas sin alcohol para uso ocasional
- Productos con prebióticos para mantener la flora vaginal
- Compresas y tampones de marcas confiables como Ausonia o Evax
Productos para hombres:
- Jabones íntimos con pH neutro o ligeramente ácido
- Geles de limpieza suaves sin perfumes fuertes
Para incontinencia:
- Ausonia ofrece productos absorbentes discretos tanto para hombres como mujeres
- Protectores diarios específicos según el nivel de pérdida
Los productos con ácido láctico ayudan a mantener el pH adecuado. Aquellos con ingredientes naturales como aloe vera o caléndula proporcionan propiedades calmantes. Se debe evitar usar productos no específicos que pueden causar irritación o desequilibrios en el pH natural.
Higiene personal en distintas etapas de la vida y contextos

Las necesidades de higiene cambian según la edad y las actividades diarias de cada persona. Los niños requieren supervisión constante, mientras que los adultos mayores pueden necesitar adaptaciones específicas para mantener su limpieza corporal.
Higiene en la infancia y adolescencia
Los niños pequeños necesitan ayuda de los padres para desarrollar hábitos de limpieza básicos. El baño diario, el lavado de manos antes de comer y después de usar el baño son prácticas fundamentales que se deben enseñar desde temprana edad.
Durante la infancia, es importante supervisar el cepillado de dientes al menos dos veces al día. Los padres deben revisar que los niños se laven correctamente las manos con agua y jabón durante 20 segundos.
La adolescencia trae cambios hormonales que aumentan la producción de sudor y grasa en la piel. Los adolescentes necesitan ducharse diariamente y usar desodorante. El cuidado del rostro se vuelve más importante para prevenir el acné.
Los adolescentes también deben aprender sobre higiene menstrual en el caso de las mujeres. Esto incluye el cambio regular de productos sanitarios y el lavado adecuado de la zona íntima.
Rutinas para adultos y personas mayores
Los adultos deben mantener una rutina diaria que incluya ducha, cepillado dental y cambio de ropa. La higiene corporal completa ayuda a prevenir infecciones y mantener la salud de la piel.
Las personas mayores pueden enfrentar limitaciones físicas que dificultan ciertas tareas de higiene. Pueden necesitar asientos especiales para la ducha o barras de apoyo en el baño. La hidratación de la piel se vuelve más importante porque tiende a resecarse con la edad.
Los adultos mayores con movilidad reducida requieren atención especial en zonas propensas a irritación. El cuidado de los pies, las uñas y los pliegues de la piel previene infecciones. Es fundamental mantener la higiene bucal incluso cuando se usan prótesis dentales.
Higiene en el trabajo, viajes y actividades deportivas
El entorno laboral requiere una presentación limpia y apropiada según el tipo de trabajo. Los trabajadores deben lavarse las manos regularmente, especialmente quienes manipulan alimentos o trabajan en áreas de salud.
Durante los viajes, es necesario llevar productos de higiene personal básicos. Las toallitas húmedas antibacteriales son útiles cuando no hay acceso inmediato a agua y jabón. Los viajeros deben prestar atención a la calidad del agua en destinos desconocidos.
Las personas que practican deportes deben ducharse inmediatamente después de la actividad física. El sudor acumulado puede causar irritaciones en la piel y mal olor. Es importante usar ropa limpia para cada sesión de ejercicio.
Los espacios compartidos como gimnasios requieren precauciones adicionales. Se recomienda usar sandalias en duchas públicas y llevar toalla personal. El lavado de manos antes y después del ejercicio reduce el riesgo de contagio de enfermedades.
Preguntas Frecuentes

Las dudas sobre higiene personal surgen de manera constante en la vida diaria. Estas respuestas abordan las prácticas más importantes para mantener una limpieza adecuada del cuerpo.
¿Cuáles son los pasos esenciales para una correcta higiene de manos?
El lavado de manos requiere mojar las manos con agua limpia y aplicar suficiente jabón para cubrir todas las superficies. Se debe frotar las palmas entre sí, luego el dorso de cada mano, entrelazar los dedos para limpiar los espacios entre ellos, y frotar las uñas contra las palmas.
El proceso debe durar al menos 20 segundos. Después se enjuagan las manos completamente bajo agua corriente y se secan con una toalla limpia o se dejan secar al aire.
Es necesario lavarse las manos antes de comer, después de usar el baño, al llegar a casa, y después de tocar superficies públicas. También se deben lavar después de toser, estornudar, o tocar animales.
¿Con qué frecuencia se debe realizar el baño o ducha para mantener una adecuada higiene personal?
La mayoría de las personas necesitan ducharse al menos una vez al día. Las personas que realizan actividad física intensa o tienen trabajos que generan sudor deben bañarse después de estas actividades.
El clima y el tipo de piel también influyen en la frecuencia ideal. En climas cálidos o húmedos puede ser necesario ducharse más de una vez al día.
Cada ducha debe incluir el lavado completo del cuerpo con jabón y agua. Se debe prestar especial atención a las axilas, los pies, y las áreas íntimas.
¿Qué productos son recomendados para una higiene bucal óptima?
Un cepillo de dientes con cerdas suaves es el elemento básico para la limpieza dental. La pasta dental con flúor ayuda a fortalecer el esmalte y prevenir las caries.
El hilo dental es indispensable para limpiar entre los dientes donde el cepillo no llega. Se debe usar al menos una vez al día, preferiblemente antes de dormir.
El enjuague bucal puede complementar la rutina, aunque no sustituye el cepillado ni el uso del hilo dental. Las personas deben cepillarse los dientes al menos dos veces al día durante dos minutos cada vez.
¿Qué consejos existen para mantener una higiene íntima apropiada?
La zona íntima debe lavarse diariamente con agua tibia y jabón suave sin perfumes. Los productos agresivos o las duchas vaginales frecuentes pueden alterar el equilibrio natural de la flora.
Se debe lavar la zona de adelante hacia atrás para evitar el traslado de bacterias. La ropa interior de algodón permite que la piel respire mejor que los materiales sintéticos.
Es importante cambiar la ropa interior diariamente. Después de hacer ejercicio o sudar, se debe cambiar la ropa interior lo antes posible.
¿Cuál es la importancia del uso del desodorante o antitranspirante en la rutina diaria?
El desodorante ayuda a controlar el olor corporal causado por las bacterias que descomponen el sudor. El antitranspirante además reduce la cantidad de sudor que produce el cuerpo.
Se debe aplicar el desodorante sobre la piel limpia y seca. La mayoría de las personas lo aplican después de ducharse por la mañana.
El uso diario del desodorante es importante para mantener el olor corporal bajo control en situaciones sociales y profesionales. Las personas que sudan mucho pueden necesitar aplicarlo más de una vez al día.
¿Cómo se puede prevenir el mal olor en los pies y el calzado?
Los pies deben lavarse diariamente con agua y jabón, prestando atención especial entre los dedos. Después del lavado es necesario secarlos completamente, ya que la humedad favorece el crecimiento de hongos y bacterias.
Los calcetines de algodón o materiales que absorben la humedad deben cambiarse diariamente. Si los pies sudan mucho, puede ser necesario cambiar los calcetines más de una vez al día.
Los zapatos necesitan tiempo para secarse entre usos, por lo que se recomienda alternar entre diferentes pares. Se puede usar talco o polvos especiales para pies dentro del calzado para absorber la humedad y controlar el olor.
